¿Qué podría decir a lo expuesto ya en infinidad de artículos y posts en numerosos blogs de toda la red? Pues la verdad es que poco se podría añadir. Lo cierto es que parece un poco exagerado todo lo que está ocurriendo en twitter a raíz de algunos comentarios de famosos, que si Alex de la Iglesia, Alejandro Sanz, David Bisbal, Nacho Vigalondo... Bueno, con Alejandro Sanz el tema es más peliaguado, principalmente porque establece según qué adjetivos que un artista o un personaje de renombre como él no debería pronunciar, pero en lo referente al resto de personas creo que se ha exagerado mucho todo, principalmente porque la gente está esperando a que algún famosete diga algo para saltar directamente a la yugular. Es así, no pasa nada, soy una persona a la que le gusta la crítica, los palos, el sonido tintineante de los dientes cayendo al suelo, pero siempre cuando hay una justificación plausible para dicha crítica mordaz, que creo, en este caso, no ha existido. Me gustaría exponer algo más en relación a lo que ha pasado con Nacho Vigalondo. Todo empezó con este tweet:
A partir de aquí, lluvia de tweets de gente que se sentía ofendida porque al parecer no se pueden realizar según qué chistes, cuando el humor es una manera de realizar una caricatura exagerada de los hechos, de la realidad, en ocasiones es una vía crítica a lo que a priori puede aparentar un chiste o una broma determinada. Vigalondo es un hombre que siempre ha tenido un humor particular, lo que ocurre es que parece que la gente no intuye muy bien por dónde van los tiros, como en la mayoría de las ocasiones, tampoco es nuevo. Ahora parece o que deja el blog que tenía alojado en El País o es la misma línea editorial de El País el que echa a Vigalondo... realmente no sé qué pasa ahí. También han decidido no seguir con la campaña publicitaria que tenían acordada. Al fin y al cabo El País es una empresa, como otra más y me imagino que estarán en su derecho de realizar según qué maniobras, pero esto demuestra que lo políticamente correcto está a la orden del día. ¿Que haya podido ser un error de Vigalondo? ¿Que Vigalondo en ocasiones se extralimita? ¿Que puede estar equivocado en sus bromas? Pues todo es discutible, realmente no lo sé, no sé qué limites hay que establecer a la hora de hacer humor. ¿Valen los chistes sobre Lepe? ¿O los de Lepe se pueden sentir ofendidos? ¿Vale hacer chistes sobre españoles, franceses e ingleses? ¿O pueden sentirse ofendidos? ¿Qué limites hay que establecer? ¿Acaso no queda patente que el humor es una manera de realizar en ocasiones críticas y de caricaturizar todo en exceso? ¿Hace falta explicar eso? ¿O todavía no se tiene claro en nuestra sociedad qué es el humor y cuáles son sus fines? Otro asunto muy distinto son los mamporreros exagerados y pomposos que tiene el señor Vigalondo, que ése es otro tema muy interesante a tocar. A lo mejor algún día...

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados